
Revista Fidélitas ׀ Vol.3 (2) ׀ Noviembre 2022 12
En Costa rica, según datos del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (2020), en el año 2020, el índice
de aguas no contabilizadas fue en promedio, de un 50 % respecto al agua producida por fuentes de agua en el país. Esta
situación provocó que las empresas administradoras de acueductos del país (ya sea el Instituto Costarricense de Acueductos
y Alcantarillados, la Empresa de Servicios Públicos de Heredia, las municipalidades o las Asociaciones Administradoras de
Acueductos y Alcantarillados Comunales [ASADAS]) cuenten cada vez con menos recursos económicos para poder invertir
en infraestructura para acueductos como tuberías, tanques de almacenamiento, nuevas fuentes de agua, equipos de control,
medición y optimización que ayuden a mejorar el servicio a nivel general en la población del país. Debido a estas situaciones,
los administradores de acueductos se han visto obligados a aumentar cada vez más los racionamientos de agua potable (causados
principalmente por agotamiento progresivo de fuentes de agua y la creciente demanda) en la población del país, lo cual genera
un descontento general a nivel de la población, así como un aumento en la desconanza hacia el sector administrador de
acueductos en el país (Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, 2020).
A nivel de la población general que sufre principalmente afectaciones por los racionamientos de agua potable, existe un escaso
o nulo acceso a información técnica, así como poca oferta de servicios de consultoría a la medida en el sector de aplicaciones
hidráulicas, además de la problemática de la realidad nacional en el sector de agua potable residencial, donde la aplicación de
soluciones de ingeniería no es utilizada frecuentemente. Esta desinformación mencionada anteriormente, a nivel general, causa
gastos innecesarios por parte de los clientes en soluciones paliativas a problemas, en lugar de dar una solución global. Por lo
anterior, es importante la existencia de una empresa que pueda ofrecer a los clientes servicios personalizados de asesoría en las
situaciones antes indicadas, con el n de resolver las necesidades en el campo hidráulico.
Dada la trascendencia de la problemática actual en el sector, se justica la necesidad de investigar el mercado en distintos
sectores y, de esta manera, establecer el mejor plan de mercadeo y la viabilidad económica para la empresa Agringeniería, la
cual brinda asesoría personalizada para resolver problemas globales en el campo hidráulico, lo cual se puede realizar como parte
de los emprendimientos, donde se promueve el “desarrollo económico de las personas y las comunidades en las que viven. Los
emprendedores son motores para que suceda el crecimiento y desarrollo económico de los países” (Ortíz Valdés (2021).
Una de las principales herramientas para poder establecer la mejor ruta para incursionar en un mercado es el plan de mercadeo,
el cual de acuerdo con Caballero Sánchez de Puerta (2018): El plan de marketing es aquel documento escrito que recoge
los objetivos, estrategias y planes de acción relativos a las 4 P’s del mercadeo (Producto, Plaza, Precio y Promoción) que
facilitan y posibilitan el cumplimiento de la estrategia jada por los altos mandos de las empresas. También, según la Asociación
Americana de Mercadeo (AMA, por sus siglas en inglés), el plan de marketing es un documento que analiza la situación de
mercadotecnia actual, el análisis de las oportunidades y amenazas, los objetivos y estrategia de marketing, programas de acción
e ingresos esperados en los que se incluyen las pérdidas y utilidades proyectadas (Caballero Sanchez de Puerta, 2018). El plan
de marketing debe ir orientado con base en objetivos que se trazan al inicio del año y mantenerse sobre esa línea. Es un elemento
más del plan que debe ajustarse a un presupuesto determinado y debe incluir al menos el mercado objetivo, la duración de la
estrategia, los recursos necesarios para realizar el plan de marketing, periodicidad y los resultados esperados.
Otro factor importante que debe considerarse es el giro de negocio en el que se está incursionando, el cual se trata de la
consultoría y esta se concibe como una actividad profesional orientada a poner al servicio de una organización, conocimientos,
experiencia y recursos para identicar y denir problemas, crear y diseñar soluciones, ejecutar procesos, así como gestionar el
cambio en las organizaciones. El objetivo principal de una consultoría es generar una mayor competencia en las organizaciones,
aportando a los procesos de mejoramiento continuo y el crecimiento organizacional, lo cual crea valor para la empresa cliente
(Ramírez de López y Hurtado Restrepo, 2018).
Una vez denido el giro de negocio, es fundamental comprender con claridad los alcances del tipo de consultoría a ofrecer,
la cual se trata de consultorías en temas de ingeniería hidráulica y para ello, es necesario denir primeramente el concepto de
hidráulica, la cual es, en esencia, la aplicación de los conceptos de la mecánica de uidos, que comprende cálculos para llegar a
resultados cuantitativos a aquellos problemas de la vida práctica en que intervienen líquidos (Cadavid, 2020). La hidráulica se
puede dividir en dos partes, con base en dos aspectos que aparecen en cualquier proyecto que aparecen en cualquier proyecto de
ingeniería hidráulica:
• El objeto necesario para transportar el líquido (conducción), ya sean tuberías, tanques, canales, etc.
• Las modalidades como se transporta (tipos de ujo); laminar o turbulento, por gravedad o bombeo.
Por otro lado, la ingeniería se ocupa de la solución de problemas y, en este caso particular, la ingeniería hidráulica es aquella
profesión que se enfoca en la solución de problemas en los que intervienen líquidos (Cadavid, 2020). Dentro de los alcances
de la ingeniería hidráulica, se encuentra el diseño hidráulico de obras uviales y marítimas, la optimización y gestión de obras
hidráulicas (canales, tanques y tuberías), el desarrollo de proyectos, la potabilización, la construcción de diques y represas, entre
otros.