
Revista Fidélitas ׀ Vol.4 (1) ׀ Junio 2023 24
la ingeniería de software actual, una de las tendencias es la programación orientada a objetos, la cual se está incluyendo en los
métodos de programación actuales (Mejía-Neira, 2019).
Hoy en día la implementación de nuevas tecnologías enfocadas en los entornos industriales es benecioso, no obstante, la falta
de apropiación de nuevas losofías en los ingenieros que trabajan en procesos de automatización hace que la transición sea de
manera progresiva (Mejía-Neira, 2019).
Así mismo, con la inclusión de estos paradigmas, los sistemas de producción actuales pasarán de ser centralizados, a sistemas
descentralizados e inteligentes, donde cada uno de los componentes tiene capacidades de procesamiento, comunicación, control
y acción sobre los eventos que se estén ejecutando, de esta manera, cada una de las máquinas se adapta a los cambios a través
de la auto reconguración y optimización de funciones y recursos acorde a las órdenes provenientes del entorno o servicios
congurables (Mejía-Neira, 2019).
De aquí en adelante es imperativo valorar el aporte de los ingenieros industriales para este campo tan valioso para la industria
de la automatización. Es necesario establecer la siguiente pregunta: ¿cuál es el nivel de conocimiento sobre automatización, que
se requiere en los profesionales en Ingeniería Industrial en Costa Rica?
En la educación universitaria para la formación del Ingeniero Industrial, se plantea una estrategia para la mejora de enseñanza-
aprendizaje de manera que sea “reexivo sobre el porqué de las actividades que realiza y tenga mayor conocimiento del proceso,
del resultado y de la futura aplicación industrial de lo aprendido” (Contreras Bravo, 2015, pág. 118). Todo esto enfocado en
cursos de automatización en la manufactura. Por ejemplo, en Colombia, se aplicó la construcción de un modelo didáctico,
con el objeto de asistir al estudiante de ingeniería en su proceso de formación profesional, “cabe resaltar que las condiciones
previamente descritas, se relacionan con intereses particulares del sector productivo, con enfoque en el nivel técnico profesional,
en el cual se resaltan las competencias orientadas hacia el saber hacer” (Camargo, 2018, pág. 25).
Dentro de las necesidades modernas de la industria y los desafíos de las universidades se puede armar que se está dando “la
adaptación de la educación superior a la visión de la Industria 4.0. Este ha sido uno de los nuevos desafíos del laboratorio en los
últimos años” (Garcés, 2020, pág. 134). En Chile, en el año 2000, se había…
“(…)desarrollado un laboratorio de automatización virtual para estudiantes de ingeniería, creando un entorno de aprendizaje
integrado para estudiantes de ciencias de la computación e ingeniería de automatización, donde podían acceder y controlar
una variedad de dispositivos a través de Internet” (Garcés, 2020, pág. 134).
Las universidades están avanzando hacia la industria de la automatización, principalmente en los laboratorios, por ejemplo,
la Universidad del Bío-Bío, en Chile tiene un brazo robótico industrial, destinado al desarrollo de prototipos de elementos
constructivos mediante impresión 3D (tres dimensiones) a empresas, que permite desarrollar nuevos componentes y sistemas
constructivos en menor tiempo, reduciendo el impacto ambiental, disminuyendo los accidentes laborales, y aumentando la
eciencia y versatilidad. (Garcés, 2020, pág. 136).
En Alemania poseen un Laboratorio (Lego-Lab), “donde los estudiantes trabajan en Diseños de Lego Industriales utilizando
Lego Mindstorms (Robots Educativos de Lego)” (Garcés, 2020, pág. 137), simulando líneas de producción reales. En Vienna
University of Technology, en Austria, tienen una producción inteligente, en donde los proveedores de soluciones de tecnología,
los contratistas de Tecnología de Información y los diseñadores de software, desarrollen nuevos conceptos, modelos, tecnologías
y sistemas en cooperación con socios cientícos, validando los resultados, junto con la tecnología que se aplica a las empresas
de fabricación en el área experimental de la fábrica piloto (Garcés, 2020, pág. 137).
Para desarrollar un proyecto de automatización, es indispensable contar con personal capacitado en “sistemas electrónicos
digitales, programación, sistemas de control, instrumentación, comunicaciones, supervisión entre otras.” (Vargas, 2018, pág. 46).
Partiendo de esa lógica, la participación de un Ingeniero Industrial en materia de automatización brinda mayor competitividad
si tiene conocimiento en automatización. Las empresas luchan entre ellas y buscan nuevos y mejores productos, procesos o
servicios ante mercados más exigentes, en ese sentido, “surge la necesidad de un Ingeniero que agregue valor a las empresas y
al mercado” (Cruzado, 2017, pág. 1).
Comúnmente se arma que por “la naturaleza de la automatización se hace poco probable que aumente la cantidad total de
puestos de trabajo” (Hewitt, 2019, pág. 20), sin embargo, es mucho más probable “conducir a la creación de más puestos en
áreas tales como ingeniería de procesos” (Hewitt, 2019, pág. 20) dados los crecientes y acelerados avances en la tecnología, así
como la llegada de la cuarta revolución industrial, con lo que “se espera que el profesional en ingeniería industrial desarrolle las
competencias especícas del área de la automatización, en función de ser más competitivo y brindar a la sociedad y al
mercado las soluciones adecuadas para la nueva revolución industrial” (Zafra, 2020, pág. 3)