
Revista Fidélitas ׀ Vol.5 (2) ׀ Julio-Diciembre 2024 39
A su vez, en la Delegación el Carmen existe la preocupación de que el trabajo afecte las relaciones familiares y sociales.
Es lógico que exista tal preocupación, ya que la dimensión familiar y social es importante en la vida de toda persona, pero
en policías esta preocupación puede tener un peso mayor, ya que las condiciones laborales, como los horarios o turnos, son
diferentes a las de otro tipo de trabajo.
De hecho, Graneros (2018) menciona que el estrés laboral, especialmente, en policías con horarios rotativos, diculta las relaciones
sociales y familiares, en el ámbito de los vínculos de pareja y el ejercicio de la maternidad y/o paternidad, debido a la falta de un
horario común entre días de descanso y a una carencia de momentos de ocio que permitan momentos de calidad en familia.
Ahora bien, se logra visualizar que las condiciones dentro de la Delegación Policial el Carmen no son las más adecuadas para
la población participante, lo cual puede ser uno de los detonantes del estrés laboral que experimentan. Dentro de los factores
laborales que generan estrés se pueden mencionar, el ambiente de trabajo, abuso de trabajo, condiciones inadecuadas que
comprometen el trabajo, jornadas laborales extensas, sistemas injustos de evaluación del rendimiento, carencia de capacidades
para el puesto, entre otros (Angarita et al., 2020).
Además, se puede observar que la mayor parte de policías de la Delegación el Carmen, asumen que el estrés laboral inuye
en el rendimiento o desempeño en el trabajo. Esta variable se vislumbra como una consecuencia negativa del estrés laboral,
ya que, desde lo cognitivo, se ve afectada la concentración y la memoria, lo cual aumenta la posibilidad de cometer errores en
el trabajo, reduciendo la calidad de vida y aumentando las complicaciones en el desempeño, en la productividad y en el clima
organizacional (Buitrago et al., 2021).
Por otra parte, en cuanto a la cantidad de policías que reconocen la existencia de estrés laboral en sus compañeros(as), se puede
decir que, no solo hay una autopercepción del estrés laboral en cada policía, sino que hay una clara conciencia de que la otredad
también experimenta estrés laboral.
En este sentido, Linares (2023) menciona que la regulación del estrés depende mucho de la calidad del vínculo que existe entre
policías. Por lo cual, es posible decir que, a pesar de que el agente policial está percibiendo que sus pares en el trabajo también
están experimentando estrés laboral, este nivel de atención hacia el otro, de compañerismo y de apoyo, es un factor protector en
el manejo de esa condición.
Cabe destacar que, una gran cantidad de policías consideran que la Delegación Policial el Carmen no es un espacio seguro para
hablar de estrés laboral. Conforme a lo que señala Angarita et al. (2020) uno de los factores que desencadenan estrés laboral
es no tener la oportunidad de expresarse y exponer quejas en el trabajo. Conrmando la importancia de que existan espacios
seguros en el trabajo para hablar de diferentes temas, especialmente, de los que generan incomodidad.
Es evidente que hay una necesidad de que la Delegación Policial el Carmen se convierta en ese espacio seguro, que tanto
necesita su personal policial, para hablar de estrés laboral u otros temas, con el n de que exista un diálogo y se esclarezcan vías
de intervención, abordaje y prevención.
Con respecto a la relación entre el estrés laboral y las variables sociodemográcas, se puede armar que la bibliografía consultada
respalda los hallazgos encontrados. Por ejemplo, en cuanto a la cantidad de hombres que puntuaron más alto en la categoría de
estrés laboral y la función de policía, Graneros (2018) menciona que los policías hombres presentan mayores niveles de estrés
laboral en comparación con las mujeres, debido a que pueden estar percibiendo mayores presiones psicológicas en el trabajo en
función de la jerarquía organizacional, que en el contexto policial es de forma vertical, esto signica que los hombres pueden
percibir mayor presión de parte de sus superiores.
Por otro lado, el tipo de cargo que desempeña cada policía tiene relación con el factor de estrés. En los resultados se logra observar
mayor incidencia de estrés laboral en los Agentes I. Según Fernández (2013), para este cargo se requiere mucha disponibilidad
para trabajar jornadas extraordinarias y estar pendiente cuando las circunstancias así lo exijan; hay bastante exposición a diversos
riesgos, peligros y se requiere un alto grado de esfuerzo mental para solucionar problemas, tomar decisiones, aplicar protocolos
de actuación, dar recomendaciones a superiores, preparar informes, conocer y aplicar la normativa, entre otros.
Esta información permite establecer una relación importante, en la que el cargo de Agente I está caracterizado por una serie de
responsabilidades y presiones, tanto físicas como mentales, que por supuesto, tienen un impacto directo en el estado de salud
mental y en los niveles estrés laboral.
En este mismo orden de ideas, tomando en cuenta la cantidad de años de la población policial trabajando en la Delegación
el Carmen, se puede visualizar un mayor porcentaje de policías que llevan laborando cinco años y que aseguran percibir la
existencia de la relación, entre el estrés laboral y la profesión policial.